equipos alto rendimiento

Características de los equipos de alto rendimiento

El trabajo en equipo es fundamental para la productividad de una organización. Y, como es sabido, no todos los equipos consiguen los mismos resultados. Por ello, en este artículo se aborda ampliamente desde un punto de vista teórico y práctico las principales diferencias  entre los equipos de trabajo de alto rendimiento respecto a los equipos de trabajo convencionales.

De esa manera, se garantiza que los alumnos desarrollen destrezas y habilidades necesarias para liderar equipos comprometidos con el cumplimiento de los objetivos de la empresa y con el desarrollo profesional de cada uno de sus integrantes.  Se toma como uno entre varios ejemplos, el libro La creatividad económica, el filósofo José Antonio Marina y Santiago Satrústegui, CEO de Abante Asesores, distinguen dos tipos de creatividad o inteligencia aplicada a la economía y los negocios: una de tipo individual, y otra social, que puede darse a nivel de equipos de trabajo (o de la sociedad en general). Cuando ambas cooperan satisfactoriamente se produce un “bucle prodigioso” en el que las habilidades individuales y colectivas se potencian mutuamente, y eso es precisamente lo que sucede con los equipos de alto rendimiento.

No se trata de un conjunto de personas muy eficientes en su trabajo individual, sino de un grupo capaz de sumar todo su potencial y obtener resultados muy por encima de la media, superando en ocasiones los objetivos fijados desde la organización. Son grupos en los que el todo representa más que la suma de las habilidades de sus integrantes. Pero ¿cuáles son las claves de su desempeño superior al resto?

Las características de los equipos de alto rendimiento

Características de los equipos de trabajo alto rendimiento - Infografía

Entre las cualidades que distinguen a un equipo de alto rendimiento, las más importantes son las siguientes:

1. LIDERAZGO ABIERTO E INTEGRADOR

El clima y las relaciones interpersonales son muy importantes en un equipo de alto rendimiento, y el tipo de liderazgo que se ejerza será determinante para crear las condiciones ideales de trabajo. Un ejercicio del liderazgo de forma inclusiva, dialogante y con un gran sentido de la cultura corporativa es un factor decisivo.

2. AUTONOMÍA

La capacidad para autodirigirse, dibujar las propias líneas de actuación y tomar decisiones con un alto margen de independencia (alineadas siempre con los criterios de la organización) es una de las constantes en los equipos de alto rendimiento.

3. CLARIDAD Y TRANSPARENCIA

Los objetivos fijados, los procesos que se llevarán a cabo para su cumplimiento, y los roles que deben  desarrollar cada miembro deben estar muy  claros para todos. Si algún miembro del grupo no comprende realmente cuál es su papel dentro del equipo y qué aporta su trabajo, es probable que experimente una mayor inclinación a la desconexión.

4. MOTIVACIÓN

Las personas que integran un equipo de alto rendimiento se encuentran emocionalmente implicadas y muy comprometidas con los objetivos de negocio. Para mantener una alta motivación es fundamental fomentar la integración, el sentimiento de pertenencia y la confianza entre todos sus miembros.

5. INICIATIVA

Cada una de las personas del equipo, independientemente de su rango o sus responsabilidades, debe sentirse libre para proponer nuevas iniciativas. El libre flujo de ideas en el grupo puede ayudar a optimizar procesos y ser un auténtico impulsor de la creatividad.

6. RESPONSABILIDAD COMPARTIDA

Tanto los éxitos como los fracasos se asumen por parte de todo el equipo. Ello implica celebrar los logros entre todos y renunciar a la búsqueda de culpables concretos cuando algo sale mal.

7. COMUNICACIÓN

La capacidad para crear un ambiente comunicativo entre los miembros del equipo es crucial cuando se trata de aunar esfuerzos por un objetivo común. En este sentido, fomentar un intercambio de información libre y natural, para que la cooperación y el feedback sobre las cuestiones de trabajo mejoren los procesos de la empresa, es esencial.

8. INNOVACIÓN Y PROGRESO

Siempre es positivo tratar de distanciarse en la medida de lo posible de modelos y sistemas tradicionales (en el sentido de obsoletos y excesivamente anticuados) ya que a menudo se relacionan con cuestiones negativas como la desmotivación. Mecanismos como el intercambio libre de ideas pueden ayudarnos a mejorar diferentes procesos. Si queremos profundizar, es fundamental buscar alternativas más dinámicas y eficaces a los paradigmas y mecanismos clásicos. La horizontalidad y los métodos Thinking son una buena apuesta siempre.

La mayor parte de las características de los equipos de alto rendimiento indicadas en este artículo no serían posibles sin una comunicación efectiva y sincera entre los miembros del grupo.

En un contexto de disrupción y constantes cambios en el mercado, los equipos de alto rendimiento representan un importante activo para las organizaciones. Y para conseguir esa dinámica de equipo, las empresas pueden emplear tácticas en el trabajo o diferentes herramientas, como técnicas de team building, programas de coaching, y sobre todo, una apuesta por la formación continua de los miembros del equipo.

Nuestra empresa, ya sea una Pyme o una empresa de un mayor tamaño, puede formar un equipo de alto rendimiento si favorece la creación de espacios, deja aflorar los talentos y apoya con recursos. Asimismo, desde la dirección se debe incentivar desde el inicio del proyecto la creación de un grupo de trabajo con las características antes mencionadas, a la vez que se fomenta su continuidad en el tiempo.

Es fundamental motivar a los miembros del equipo, a través de estas prácticas, para dar lugar a grupos de trabajo eficientes y productivos desde el primer momento, o para “evolucionar” a este siguiente nivel con los grupos de trabajo ya constituidos, mejorando de forma determinante en todas sus prácticas y procesos.

Trabajo en equipo

¿Qué necesitamos para construir un equipo de alto rendimiento?

Hay gran cantidad de estudios que tratan de clarificar los procesos y las dinámicas ideales que debemos aplicar si queremos crear un equipo de alto rendimiento. Hay múltiples factores que deben llevarse a cabo de forma conjunta para alcanzar este objetivo.

Uno de los que coinciden en estudios de diversa índole hace referencia a la relación de los trabajadores con sus jefes. Precisamente estos conceptos de jefe-empleado o jefe-subordinado son ideas que se quieren dejar atrás, con el objetivo de fomentar una visión de la empresa desde una perspectiva más integral. Por ello, a lo que recurrimos es a un rol de líder. El buen hacer de un líder resulta determinante en el éxito o el fracaso del recorrido de un equipo de alto rendimiento.

Centrándonos en la figura del líder, ¿cuáles son las habilidades que se requieren para ejercer este rol? No son pocos los estudios que se han centrado en describir cómo debería ser el líder perfecto, y el neuroliderazgo es uno de los que más ha profundizado en la cuestión. Se trata de una vertiente de la neurociencia que, mediante el análisis del funcionamiento del cerebro de los líderes, construye una serie de directrices y reglas de actuación para implementar tanto la productividad laboral como la satisfacción de los trabajadores a nivel personal.

En este sentido, el neuroliderazgo establece varios aspectos a tener en cuenta:

  • Estatus: ya no nos referimos al estatus económico, sino que resultarán más importantes cuestiones como el prestigio, el respeto o el reconocimiento público.
  • Seguridad: con este aspecto nos referimos a la creación y el mantenimiento de un entorno de trabajo de confianza, cómodo y seguro. El ambiente de trabajo tiene profundas implicaciones en el desarrollo adecuado de los procedimientos del trabajo. Los cambios en las condiciones sin justificación o las directrices contradictorias deben evitarse.
  • Socialización: la comunicación bidireccional dentro del equipo es fundamental en la resolución de problemas, la satisfacción de las necesidades del grupo, e incluso en el establecimiento de un espacio y un tiempo de ocio dentro de la empresa para incentivar las relaciones.
  • Autonomía: Cualquier buen líder que se precie cede responsabilidad a los miembros del equipo, tratando de huir de normas estrictas y sanciones. Libertad de elección de proyectos u horarios flexibles en la medida de lo posible serán sin duda favorables para el devenir del equipo.
  • Justicia: Esto es importante en todos los contextos de la vida. En el contexto de un equipo de trabajo, es fundamental que cuestiones como la discriminación laboral o la brecha salarial no se produzcan.

Principios del Neuroliderazgo en equipos de alto rendimiento

Algunos ejemplos de equipos de alto rendimiento

Starbucks

Starbucks es una cadena de cafeterías que, desde sus comienzos en la ciudad de Washington en 1971 hasta la actualidad, ha crecido a lo largo y ancho del globo hasta contar con locales en casi la totalidad de las ciudades. Uno de sus puntos fuertes es que, más allá de ser una cafetería al uso, cuenta con unos espacios agradables y cómodos, e incluso particularmente adaptados a cada ciudad tanto en lo que refiere a sus ofertas como a la procedencia de sus cafés.

Dotan al cliente de una atención personalizada y agradable, lo que les permite tener un alto grado de fidelidad. Por otra parte, uno de sus puntos fuertes es el cuidado y la satisfacción de sus empleados, siendo básicas cuestiones como los buenos horarios y prestaciones. Por estos y otros motivos, se trata de una empresa con una baja rotación de personal.

Apple

No es necesario explicar cuál es el lugar de Apple en el mundo empresarial en la actualidad. Esta posición la ocupa por su capacidad de innovación y proyección. A pesar de que su fundador Steve Jobs falleció, su imagen encarna a día de hoy los valores de la marca, representados por un gran equipo consciente de que con su trabajo han construido lo que Apple es a día de hoy. Destacan factores como la atención cuidadosa en los detalles, el trato al cliente personalizado, su escaso (en comparación con la competencia) pero funcional catálogo de productos son los pilares de su éxito.

El Circo del Sol

El Circo del Sol lleva muchos años recorriendo el mundo con su espectáculo, y completando el aforo en cada una de sus representaciones, habiendo contado con más de 90 millones de espectadores. Es natural que para alcanzar este nivel de éxito sea necesario un equipo profesional de muy alta calidad, por lo que lo podemos catalogar también como ejemplo de equipo de alto rendimiento.

Se fundamenta trabajando cuestiones como la comunicación y la escucha a todos los miembros del equipo. De este modo cada uno de los miembros del equipo es, y se siente como una parte fundamental de la organización, siendo conscientes de la responsabilidad que tienen, y de que todos han de ejercer sus funciones encajando como piezas en un gran puzzle.

Mr. Wonderful

También tenemos importantes ejemplos de equipos de alto rendimiento autóctonos. Un ejemplo claro es el de esta empresa de diseño de origen catalán. Como reflejan sus ya clásicos mensajes, dentro del equipo uno de los aspectos más importantes es el buen humor, la alegría y el bienestar de los trabajadores, además de poner en el centro la atención a los detalles. Son un ejemplo perfecto de un proyecto que ha sabido sacar el máximo partido a las posibilidades que ofrece internet.