Sociedad Anónima vs Sociedad Limitada

Sociedad Anónima vs. Sociedad Limitada: qué son y en qué se diferencian

Una de las decisiones que deben tomar los empresarios a la hora de iniciar un negocio en España es elegir la forma societaria más adecuada para el proyecto.

Para que te hagas una idea, en nuestro país se crearon 10.716 sociedades mercantiles a inicios de 2024 (según estadísticas del INE), siendo la Sociedad Anónima (S. A.) y la Sociedad Limitada (S. L.) las entidades mayoritarias. Ambos tipos de sociedades mercantiles comparten ciertas similitudes y diferencias, además de ventajas y desventajas, que analizamos en este artículo.

Comprender la esencia y las limitaciones de estas formas societarias es clave para cualquier futuro líder empresarial. Así que toma buena nota si tu objetivo es ampliar tus horizontes profesionales en este sector.

¿Qué es una Sociedad Limitada?

Una Sociedad Limitada es una forma societaria caracterizada porque sus socios no deben responder con su patrimonio personal si la empresa acumula deudas.  Esto significa que, llegado el caso de quiebra, la responsabilidad contraída se limitaría únicamente a los bienes de la empresa y el capital inicial aportado por los socios. Estos pueden ser tanto personas físicas como jurídicas (empresas) y su número está limitado a un mínimo de uno y un máximo de 50 socios.

Para conformar una S. L. se debe aportar un capital inicial mínimo de 3.005 euros en el momento de constitución de la sociedad con el que se prevé comenzar el negocio. Dicha aportación, monetaria o en bienes, se divide en participaciones iguales, que pueden ser propiedad de uno o más socios. Cabe decir que estas participaciones no se pueden transmitir sin autorización de la junta central.

La Sociedad Limitada puede estar gestionada por uno o varios administradores siguiendo las pautas que figuran en el Estatuto de la Sociedad por el que se rige la organización. Por lo tanto, los socios quedan exentos de responsabilidad en la gestión que, en este caso, es asumida por los administradores. En el Estatuto también figuran otros aspectos clave como la distribución de beneficios y pérdidas entre los socios.

La S. L., también denominada SRL (Sociedad de Responsabilidad Limitada) es la forma jurídica más frecuente en España bajo la que se amparan empresas que no exigen un capital inicial elevado como pymes, empresas unipersonales, profesionales emprendedores y negocios familiares. En concreto, en 2022 (fecha de los últimos recuentos publicados) se constituyeron más de 96.000 sociedades limitadas según datos de Statista.

Pero, ¿por qué es la elección predominante entre las pequeñas empresas? Principalmente, porque se necesita un capital mínimo asequible para los pequeños proyectos. Además, los trámites burocráticos asociados a la constitución y el mantenimiento de esta sociedad mercantil resultan sencillos de abordar y asequibles a nivel económico.

Por supuesto, las S. L. (al igual que las S. A.) deben estar inscritas en el Registro Mercantil de cada provincia y están sujetas a la legislación vigente, incluyendo el pago de los impuestos correspondientes sobre los beneficios generados (IVA e Impuesto de Sociedades).

¿Qué es una Sociedad Anónima?

La Sociedad Anónima es un tipo de empresa mercantil en la que el capital se divide en acciones con un valor nominal determinado que se pueden transmitir libremente. En una S. A., la responsabilidad de los socios en caso de que la empresa incurra en deudas o demandas está limitada al capital aportado, por tanto, los accionistas nunca deberán responder con sus activos personales.

Respecto al capital social mínimo para conformar la Sociedad Anónima, asciende a 60.101 euros y se debe haber desembolsado al menos en un 25% en el momento de la constitución.

Las S. A., que pueden estar constituidas por un único socio, aunque no es lo habitual, tienen una estructura de gobierno formalizada que incluye, al menos, dos órganos clave.

Por un lado, está la Junta General de Accionistas, que se celebra de forma ordinaria cada año y delibera sobre cuestiones que atañen al negocio, como la aprobación de cuentas anuales, distribución de dividendos o modificación de estatutos. Por otro lado, está el Consejo de Administración, encargado de supervisar y controlar la dirección ejecutiva de la corporación.

Las grandes empresas suelen decantarse por este tipo de forma societaria, que resulta más compleja y costosa frente a otro tipo de formas societarias. Por ejemplo, en España tan solo 423 empresas se constituyeron como sociedad anónima en 2022.

Una característica destacada de las sociedades anónimas es que pueden salir a cotización en el mercado de valores, permitiendo así atraer a un mayor número de socios inversores (en las S. A. no existe un límite máximo de accionistas).

Sociedad Anónima vs. Sociedad Limitada

Ya conoces las definiciones de Sociedad Anónima y Sociedad Limitada, además de sus principales diferencias, pero, ¿qué tipo de sociedad mercantil es la más recomendada?

La respuesta variará en función de cada proyecto y teniendo en cuenta aspectos como el tamaño, la financiación o las perspectivas de crecimiento y expansión. Explorar las ventajas y desventajas que suponen cada una de estas modalidades societarias guiará tu elección.

Infografía-Sociedad Anónima vs Sociedad Limitada - Ventajas y desventajas

Ventajas de la Sociedad Limitada respecto a la Sociedad Anónima

  • Menor capital requerido: Como hemos visto, una de las principales diferencias de las S. L. frente a las S. A. es el capital inicial mínimo que se necesita para constituirla. La cuantía de la Sociedad Limitada es asumible para los pequeños y medianos negocios.
  • Costes más reducidos: Los costes de constitución y mantenimiento son más bajos respecto a la Sociedad Anónima al poder prescindir de un órgano de administración y estar sujetas a una regulación menos estricta.
  • Gestión más flexible: La estructura de gestión de las sociedades limitadas es más flexible y menos burocrática. Además, su constitución se realiza en un plazo breve de tiempo (se puede hacer telemáticamente). Y, por su parte, la toma de decisiones se agiliza y los movimientos operativos se pueden llevar a cabo con mayor celeridad.

Desventajas de la Sociedad Limitada respecto a la Sociedad Anónima

  • Dificultad en la captación de financiación: Las sociedades limitadas pueden encontrar mayor dificultad para obtener financiamiento externo frente a las S. A., principalmente porque no pueden emitir acciones públicas ni cotizar en Bolsa. También hay que tener en cuenta que el banco suele pedir garantías personales para conceder créditos y préstamos.
  • Transmisión de participaciones compleja: Las participaciones en la S. L. no se transmiten fácilmente a terceros, ya que requieren la aprobación del resto de socios y existe el derecho de adquisición preferente.
  • Capacidad de expansión limitada: Efectivamente, la S. L. en España únicamente puede tener un máximo de 50 socios, algo que coarta sus posibilidades de crecimiento.
  • Menor reconocimiento: Las S. L. se asocian a pequeñas y medianas empresas que pueden carecer de cierta consolidación y prestigio en el mercado, algo que puede afectar a su capacidad para captar clientes, proveedores e inversores.

Ventajas de la Sociedad Anónima respecto a la Sociedad Limitada

  • Mayor capacidad de financiación y crecimiento: Las sociedades anónimas pueden emitir acciones en los mercados financieros, lo que les facilita el acceso a grandes cantidades de capital y proyectos de inversión para sufragar su actividad. Además, el hecho de poder ampliar el capital social les ofrece mayores oportunidades de crecimiento para generar más volumen de negocio.
  • Gestión optimizada: Una S. A. cuenta con una estructura de gobierno más profesionalizada y jerarquizada, lo que puede suponer una mejor gestión de la empresa.
  • Imagen consolidada: Detrás de las sociedades anónimas se entiende que hay un negocio sólido, estable y confiable, esta imagen puede allanar el camino hacia nuevos clientes o socios estratégicos para el proyecto.
  • Transmisión y venta de acciones libre, facilitando la entrada y salida de nuevos socios que aporten capital al negocio.

Desventajas de la Sociedad Anónima respecto a la Sociedad Limitada

  • Capital inicial elevado: Esta es una de las grandes desventajas de conformar una S. A. impidiendo el acceso a esta forma jurídica a emprendedores, pymes o startups que necesitan comprender la diferencia entre solvencia, liquidez y rentabilidad para no encontrarse con recursos insuficientes en el momento de consolidar la empresa.
  • Mayor complejidad en la constitución y gestión: La burocracia y los exigentes requisitos legales que se marcan a las S. A. complica la tarea de constituir y gestionar este tipo de sociedades.
  • Control estricto: La fiscalización de las sociedades anónimas está sujetas a una estrecha vigilancia por parte de las autoridades gubernamentales.

Como puedes evidenciar, una S. A. y una S. L. distan bastante entre sí y poseen rasgos propios que las vuelven más adecuadas para un tipo de proyecto u otro. Con esta información en tu mano, te resultará más sencillo escoger la que mejor se adecúe a las necesidades de tu empresa.

En conclusión, podemos afirmar que la Sociedad Limitada resulta más indicada para pymes con recursos iniciales limitados que buscan simplicidad y flexibilidad, mientras que la Sociedad Anónima es la forma jurídica adecuada para corporaciones que requieren un elevado capital y desean acceder a los mercados financieros.