Gestión del cambio en la empresa

Gestión del cambio: pasos para liderar una transformación en tu empresa

Todo proceso de cambio implica gestionar procesos, tecnologías y personas que se van a ver afectadas por una transformación que puede desembocar en éxito o en fracaso. En un momento de gran incertidumbre de mercado, es de vital importancia que los cambios estratégicos o la implantación de nuevas tecnologías se lleven a cabo de forma que puedan optimizar los resultados.

Para ello es clave saber cómo liderar la gestión del cambio. Esta responsabilidad corresponde a la dirección empresarial, que muchas veces se ve obligada a transformar la empresa debido a los continuos desafíos que pueden afectar a los costes, el posicionamiento de mercado, las tensiones de la cadena de suministros o la situación económica global.

Desde el MBA de Málaga vamos a mostrarte algunos de los aspectos clave que necesitas aplicar para gestionar el cambio en la empresa.

¿En qué consiste la gestión del cambio?

La gestión del cambio en la organización consiste en aplicar estrategias, conocimientos, procesos y acciones para guiar a la empresa a través de transformaciones significativas. Hablamos de la puesta en marcha de nuevas tecnologías y procesos, cambios estructurales de gran calado o de la evolución de la cultura empresarial.

Estas acciones tratan de minimizar el impacto que pueden implicar las transformaciones necesarias, pero arriesgadas. Debemos entender que durante este tipo de procesos se pueden producir múltiples riesgos e inconvenientes que hay que abordar de forma planificada. Por ejemplo, pueden aumentar los gastos, reducirse las ventas y los ingresos, empeorar la gestión administrativa, perderse clientes o crecer la insatisfacción del personal, las bajas voluntarias y la rotación.

El proceso de gestión del cambio no está exclusivamente relacionado con Recursos Humanos, aunque este departamento desempeña un papel fundamental en el liderazgo de la transformación digital en las pymes y en otras organizaciones. La clave del cambio empresarial reside en la colaboración entre diferentes áreas, particularmente entre la dirección de la empresa, el departamento de IT y Recursos Humanos.

¿Cómo liderar la gestión del cambio en una empresa paso a paso? El modelo de Lewin

Para la gestión del cambio empresarial existen diferentes estrategias y sistemas que pueden aplicarse para aumentar las posibilidades de éxito.

Si tomamos el modelo clásico de Lewin, pionero en el estudio del comportamiento organizacional, el proceso de cambio se divide en tres etapas fundamentales:

1. Descongelación

Consiste en preparar a la empresa para abordar las transformaciones. Se trata de cuestionar los procesos existentes para que el personal pueda comprender la necesidad de evolucionar hacia una nueva forma de gestión o de implantar nuevos procesos y tecnologías.

Durante este paso, es vital que el líder de la transformación pueda identificar las resistencias al cambio y comunicar al personal las necesidades de la empresa, con el objetivo de lograr que el nuevo enfoque tenga la máxima aceptación posible.

2. Transición

Siguiendo el modelo de Lewin, el siguiente paso consiste en implementar las nuevas estrategias, tecnologías y procesos. Durante esta fase, debe haber una comunicación clara y transparente, además de reforzarse el trabajo en equipo. También debe seguirse una planificación bien diseñada que facilite que las personas se sientan apoyadas ante cualquier desafío que pueda surgir durante el proceso.

Como es lógico, en todo cambio organizacional surgen imprevistos. Por eso, es vital saber identificarlos, medirlos, registrarlos y aplicar soluciones que permitan perfeccionar el sistema y mejorar futuros procesos de gestión del cambio.

3. Recongelación

Se trata de la última fase de la gestión del cambio, que consiste en estabilizar las transformaciones implementadas. La recongelación supone integrar eficazmente las nuevas formas de trabajo para que se conviertan en la norma, de modo que pueda asegurarse el cambio a largo plazo e influir en la transformación de la cultura organizacional.

Las fases del modelo de Lewin

¿Cuáles son las causas de la resistencia al cambio?

Todo cambio organizativo pasa necesariamente por superar la resistencia al cambio. Esta puede producirse por diversas razones:

  • Cultura organizacional: durante los años en los que se han repetido determinados procesos y sistemas, o se han utilizado tecnologías que ahora están obsoletas, se ha construido una cultura corporativa que puede mostrarse reacia a las transformaciones.
  • Falta de participación: si los cambios se llevan a cabo de espaldas al personal de la empresa, sin escuchar a los responsables de cada área, que conocen de primera mano su realidad, el proceso de gestión del cambio puede no ser aceptado por todas las partes.
  • Preocupación por el futuro profesional: si la implantación de nuevas tecnologías genera incertidumbre sobre la continuidad de los puestos de trabajo o sobre las funciones futuras, pueden producirse resistencias que retrasen el proceso.
  • Falta de formación avanzada: el cambio puede implicar modificaciones estructurales, reestructuraciones y ascensos de personas con experiencia. Esto supone asumir nuevas tareas y responsabilidades para las que el personal no siempre está preparado. Por este motivo, la formación continua de los directivos y de los equipos resulta especialmente importante.

Abordar la gestión del cambio requiere adoptar un enfoque realista, entender la psicología de las organizaciones y saber cómo vencer la resistencia al cambio. Para ello se necesita una comunicación clara y eficaz, además de poner a las personas en el centro para que puedan convertirse en facilitadoras de la transformación y contribuir a reducir los obstáculos.

Un ejemplo de gestión del cambio que han aplicado muchas empresas en los últimos años ha sido la digitalización, acompañada por la necesidad de mejorar la organización del trabajo remoto para asegurar la eficiencia, el cumplimiento normativo y el bienestar del personal.

Causas de la resistencia al cambio en la empresa

¿Qué papel juega el MBA en la formación de líderes que gestionen el cambio en las organizaciones?

El plan de estudios de un MBA está estructurado en torno a materias relacionadas con las principales áreas de una empresa. Su finalidad es proporcionar los conocimientos y las habilidades necesarios tanto para gestionar cada área del negocio como para dirigir procesos de cambio que afecten al conjunto de la organización.

Gestionar la transformación de una empresa para adaptarla a nuevos cambios o responder a las necesidades del mercado implica tomar decisiones, organizar recursos, comunicar de forma eficaz, abordar los desafíos con valentía, innovar, tener visión de mercado y aprender a trabajar bajo presión. También exige comprender cómo una decisión tomada en un área puede influir en las demás y cómo coordinar a las personas para avanzar hacia un objetivo común.

Por tanto, la formación que condensa un MBA es clave para ayudar a desarrollar estas habilidades y preparar profesionales capaces de convertirse en motores de transformación dentro de las organizaciones. Comprender el desafío que supone la gestión del cambio permite ejercer un liderazgo más completo: capaz de planificar la transformación, explicar por qué es necesaria, acompañar a los equipos durante el proceso y consolidar las nuevas formas de trabajo que necesita la empresa para seguir siendo competitiva.