Consejos para ser un buen Directivo

8 consejos para ser un buen directivo

Ser un buen directivo requiere unas cualidades para las que no todo el mundo está preparado. Sin embargo, a través del aprendizaje podemos adquirir las competencias, hábitos y conocimientos que nos ayuden a desempeñar nuestra actividad empresarial de manera más eficaz.

Un directivo debe conocer el mercado, la competencia, el sector, las estrategias y técnicas que deben llevarse a cabo, así como el papel de la plantilla en el éxito de la organización. Si diriges un Departamento, debes reunir una serie de capacidades analíticas y organizativas que te ayuden a potenciar el desarrollo de los empleados que lideras.

En este artículo te mostraremos los 8 consejos clave que debes considerar si deseas ser un buen directivo.

Consejos para ser un buen directivo

Veamos algunos aspectos sobre cómo ser un buen directivo que debes tener en cuenta. Si quieres ser directivo de una empresa y tener éxito en tu carrera profesional, antes o después debes poner en práctica estos consejos.

Desarrolla el liderazgo

Un directivo de una empresa debe ser un líder. El liderazgo puede aprenderse y mejorarse con la práctica. Coordina a los empleados bajo tu mando, organiza, coordina e impulsa a todos los miembros de tu equipo a trabajar en la misma dirección.
El liderazgo permite conseguir que las personas maximicen sus capacidades y los objetivos empresariales se cumplan. Los malos líderes generan desconfianza, desmotivación y desorden, lo que se traduce en  peores resultados de ventas o empiezan a invadir los enemigos de la productividad empresarial por lo que habrá que empezar una evaluación los diferentes factores que afectan a los intereses de la empresa.

Crea un equipo de trabajo

No es posible ser un directivo sin estar rodeado de un equipo de profesionales. Todo buen directivo cuenta con personas de su confianza alrededor. Esto le permite desarrollar sus funciones con iniciativa y hacer que todo se desarrolle de forma coordinada en esa área de trabajo.

Potencia tu formación

Potenciar tu formación es imprescindible para ser un directivo de éxito. Tanto para llegar a serlo, como si actualmente desempeñas cualquier función directiva. En esta línea, potenciar tus conocimientos, por ejemplo, a través de un Máster MBA suele ser la trayectoria más habitual para quienes desean aspirar a puestos de mayor liderazgo.

Delega

Un buen directivo no lo intenta hacer todo por sí mismo. Es perfectamente consciente de que debe delegar y organizar el trabajo. Esto implica que debes tener personas de tu confianza en la que depositar tareas que ellos pueden hacer de forma más rápida, de modo que tú puedas enfocarte en funciones de carácter más estratégico.

Delegar funciones permite a la empresa crecer más rápidamente. Además es esencial para poder formar futuros empleados que adopten puestos de cada vez mayor responsabilidad y evitar que el personalismo tenga un impacto extremo en la organización.

Cómo ser un buen directivo

Motiva a los empleados

Otra de las funciones importantes que debes desempeñar si deseas convertirte en directivo es ser capaz de motivar a los empleados. El directivo no se limita a cumplir con sus funciones, ya que hay muchas personas que dependen de sus dotes organizativas y su iniciativa para poder desempeñar su puesto.

Por tanto, el directivo nunca debe adoptar una aptitud pasiva ante las circunstancias. Debe tener visión y enfocar su actividad hacia las personas, con el objetivo de que toda el área bajo su responsabilidad le permitan alcanzar las metas y se alcancen los mayores niveles de rendimiento.

Pon el foco en objetivos y resultados

El directivo debe tener una importante capacidad analítica. Su enfoque debe estar orientado a resultados. La única forma de mejorar las acciones que está llevando a cabo la empresa es medir los datos. Los directivos hoy día disponen de herramientas muy avanzadas que facilitan la toma de decisiones, como software de Inteligencia de Negocio.

En esta línea, el directivo debe orientar su actividad a medir, analizar y mejorar. Sus funciones son esenciales para dirigir la actividad de los empleados y desarrollar una estrategia eficaz que permita a la empresa maximizar su rentabilidad. De la misma manera, es recomendable que se establezcan métodos y técnicas que permitan medir la productividad empresarial y realizar las comparaciones pertinentes entre áreas y periodos de actividad similares en años anteriores.

Sé proactivo y prioriza

Un directivo debe tener iniciativa y ser pro-activo, detectar aquellas áreas en las que es posible innovar y optimizar procesos que no están funcionando. Además una de sus funciones debe saber priorizar aquellas tareas que mejores resultados van a generar a la empresa y que son más urgentes.

Esta capacidad de organización será el fundamento que permitirá al resto de profesionales bajo su cargo realizar con éxito su actividad. De otro modo, el Departamento podría no poner el foco en las acciones esenciales para lograr los objetivos empresariales.

Aprende a tomar decisiones independientes

Por último, hay que tener en cuenta que toda persona que asuma funciones directivas debe aprender a tomar decisiones. Las decisiones financieras deben tomarse de forma independiente, teniendo en cuenta la dirección de la empresa y escuchando de forma activa a los miembros de la plantilla.

No obstante, el directivo debe actuar con autonomía y criterio propio, en base al presupuesto que tiene disponible y de acuerdo con sus capacidades, conocimientos y visión empresarial, de cara a desarrollar sus funciones del modo más inteligente, productivo, además de asumir el firme compromiso de mejorar la rentabilidad de la empresa con las diferentes acciones que se pongan en marcha.

La importancia de las funciones directivas en la empresa

Desempeñar funciones de liderazgo y dirección empresarial requiere amplios conocimientos y habilidades. No todo empleado está preparado para desempeñar eficazmente estas acciones.

Es por tanto de gran relevancia que todo directivo o aspirante a serlo pueda disponer de formación avanzada y de calidad, orientada a potenciar sus habilidades de liderazgo y capacidad de toma de decisiones.

En esta línea, el MBA Málaga se ha diseñado para proporcionar al alumno un aprendizaje práctico y orientado a la mejora de la gestión y dirección empresarial. Pone especial foco en perfiles que desean asumir funciones de alta responsabilidad, para lo cual es imprescindible dominar las habilidades estratégicas y directivas necesarias.

Al potenciar la formación, podemos trabajar la mentalidad directiva y tener un enfoque orientado a resultados, aprender a coordinar y dirigir equipos de trabajo y tener la visión de mercado que hace falta para asumir este tipo de responsabilidades.