Autónomo trabajador

¿Qué es un autónomo? Requisitos y cómo darse de alta

Los trabajadores por cuenta propia o autónomos son una de las figuras legales reconocidas en el ámbito laboral español.

Hacerse autónomo es el camino natural que eligen muchos emprendedores y profesionales que desean desarrollar su propia idea de negocio.

Entender qué es un autónomo y cómo darse de alta en Hacienda y la Seguridad Social es un paso ineludible para quienes quieran desarrollar su propia actividad económica. A continuación vamos a explicarte en qué consiste para que no tengas ninguna duda.

¿Qué es un autónomo?

Generalmente, se entiende por trabajador autónomo a cualquier persona que desarrolla una actividad económica de manera independiente, a diferencia de un trabajador por cuenta ajena o asalariado.

Aunque la pregunta puede parecer sencilla, existen muchos matices que es importante conocer. Según un informe del Ministerio de Trabajo, en España hay unas cifras de alrededor de 3.300.000 autónomos. No obstante, existen diferentes tipos de autónomos y no todos tienen las mismas condiciones.

Pero se forma concisa ser un autónomo consiste en ser una persona que ejerce una actividad laboral de manera regular, personal y directa, sin un contrato que lo vincule a un empleador y sin salario fijo, asumiendo el papel de su propio jefe. Requiere ser mayor de edad y registrarse en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), responsabilizándose de sus propias contribuciones a la Seguridad Social según lo dicta la legislación vigente.

Qué es ser autónomo

¿Cuáles son los diferentes tipos de autónomos?

Existen diferentes tipos de autónomos y es importante distinguir entre ellos:

  • Autónomos personas físicas: se trata del colectivo más amplio dentro de los autónomos, siendo alrededor de 2 millones en España. Se refiere a las personas que realizan una actividad económica a título lucrativo de forma personal, directa, habitual, por cuenta propia, tenga o no trabajadores a su cargo y fuera de la dirección y organización de otra empresa.
  • Autónomos económicamente dependientes. Es un tipo de autónomo al que se reconoce como económicamente dependiente, ya que el 75% de la facturación procede de un solo cliente. El porcentaje con respecto al total de autónomos es mínimo.
  • Autónomos colaboradores: son familiares directos de trabajadores autónomos, que trabajan con éste. El requisito de esta figura legal exige que tengan hasta un segundo grado de consanguinidad, afinidad o adopción.
  • Autónomos societarios: hablamos de los trabajadores por cuenta propia que han constituido una sociedad mercantil, y ejerce como socio o administrador de su empresa.
  • Autónomos colegiados: son aquellos profesionales autónomos que están dados de alta a través de un colegio oficial. Es el caso por ejemplo de muchos médicos, ingenieros y abogados. En ocasiones pueden pagar la cuota de autónomo a través de las mutualidades del colegio profesional al que pertenecen.

Existen también otras modalidades de autónomos, como los autónomos agrarios, que en lugar de cotizar a través del RETA, lo hacen mediante un régimen especial (SETA), o los autónomos religiosos, que apenas representan unas 10.000 personas, y presentan algunas condiciones especiales.

Tipos de autónomos

¿Qué hace falta para darse de alta como autónomo?

Para darse de alta como autónomo, hay que realizar varios trámites:

1. Darse de alta en el IAE (Impuesto de Actividades Económicas) en la Agencia Tributaria

A través del modelo 036, quienes deseen darse de alta como autónomos tienen que dar sus datos y elegir su actividad económica para determinar diferentes aspectos, como si realiza actividades con IVA (apartado 6) o si sus facturas llevarán retención del IRPF (apartado 7).

En el documento, para darse de alta como autónomo, hay que rellenar los datos fiscales y marcar la casilla 111. También tendrás que indicar el grupo y epígrafe al que pertenece la actividad que vas a realizar.

Aquí es importante distinguir entre tres tipos de actividades:

  • Empresarial: es el caso de los autónomos que abren su negocio con una infraestructura creada, como puede ser por ejemplo un pequeño comercio minorista.
  • Profesional: son las personas físicas que realizan un trabajo autónomo de manera personal, directa e individual, si bien pueden tener trabajadores contratados.
  • Artística: se circunscribe únicamente a las actividades relacionadas con las artes, como es el caso del cine, la música, el teatro o los deportes.

Los profesionales autónomos que hagan retenciones en sus facturas, no tienen que pagar trimestralmente el IRPF (modelo 130), ya que son los pagadores quienes realizan el ingreso en la Hacienda. Esa es la situación de muchos profesionales que trabajan para empresas.

No es así el caso de quienes realizan una actividad empresarial y venden productos y servicios al público en general.

Por otra parte, también se debe marcar cuál será el régimen de estimación del IRPF:

  • Estimación objetiva: también conocido como el sistema de módulos, está destinado únicamente a determinadas actividades, como la hostelería o el comercio minorista.
  • Estimación directa normal: se aplica a los profesionales dados de alta como autónomos que hayan superado los 600.000 euros en el ejercicio anterior.
  • Estimación directa simplificada: es el caso de la mayoría de autónomos, cuyos ingresos no han superado los 600.000 euros.

2. Darse de alta en la Seguridad Social

El segundo trámite para darse de alta como autónomo es darse de alta en la Seguridad Social. Para ello hay que presentar el modelo TA. 0521.

Este modelo, que sirve tanto para las altas como para las bajas, sólo se puede presentar telemáticamente, por lo que es importante contar antes con un certificado digital para poder realizar el trámite desde la sede electrónica de la Tesorería General de la Seguridad Social.

Desde el momento del alta en el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) o el SETA (en caso de los autónomos agrarios), los autónomos empiezan a pagar la “cuota de autónomo”, o cotización a la Seguridad Social, que desde el 1 de enero de 2023 se calcula por ingresos reales, según un sistema de cotización de tramos.

Cómo hacerse autónomo

¿Por qué darse de alta como autónomo?

Darse de alta como autónomo es una obligación legal para quienes desean realizar una actividad económica por cuenta propia.

Realizar una actividad económica de manera continua supone una infracción de la ley tributaria y el consiguiente riesgo de sanciones.

Al ser una actividad reconocida legalmente, profesionales y empresarios individuales pueden optar a determinadas deducciones fiscales y subvenciones públicas que de otro modo no podrían obtener.

Por otra parte, la cotización a la Seguridad Social permite a los autónomos acceder a una futura pensión de jubilación, así como a determinados derechos.

Más allá de los aspectos legales, ser trabajador por cuenta propia supone un desafío personal que plantea numerosos beneficios: independencia laboral, posibilidad de desarrollar tus propias metas y objetivos profesionales y una mayor rentabilidad que la de un trabajador por cuenta ajena, cuyo salario depende de la decisión de un tercero y de la legislación laboral.