Autónomo o sociedad?

¿Autónomo o sociedad?

Si has decidido emprender en solitario, debes decantarte por hacerlo como autónomo o constituirte en sociedad mercantil. ¿Cuál de las dos figuras es más ventajosa? Pues depende básicamente del tipo de actividad y del modelo de negocio que  hayas elegido emprender. A continuación, desde el MBA Cámara Comercio Málaga, explicamos cuáles son las principales diferencias.

Autónomo VS Sociedad Limitada

Como autónomo, el coste de tiempo es prácticamente cero, ya que únicamente hay que cumplir con dos trámites: acudir a Hacienda y a la Seguridad Social. Y, en cuanto a coste, también es más ventajoso ya que no requiere desembolsar ningún tipo de capital previo.

Por otra parte, crear una sociedad limitada, requiere de un periodo de entre 10 y 30 días. Los trámites son mayores porque la sociedad es una persona jurídica y la ley exige el cumplimiento de una serie de requisitos como el registro previo del nombre y constitución ante notario.

Con el certificado negativo del nombre se debe abrir una cuenta corriente y desembolsar los 3.006 euros que exige la ley como capital social mínimo. Con esos documentos, se acude al notario para elevar a públicos tanto los estatutos como la escritura de constitución de la sociedad. Posteriormente, se acude al Registro Mercantil para registrar la sociedad para que tenga validez jurídica. También  hay que acudir a Hacienda para darla de alta en el censo de empresas y en el Impuesto de Actividades Económicas. Sin olvidar, además, que el administrador de la sociedad tiene que darse de alta como trabajador autónomo, porque es el representante legal, así como en la Seguridad Social para tener un número de afiliación.

Sociedad Limitada Nueva Empresa

También se puede constituir una Sociedad Limitada Nueva Empresa, una versión de la Sociedad Limitada diseñada para facilitar y favorecer la creación de empresas en 24-48 horas (para un máximo de 5 socios y un mínimo de 3012 euros de capital), aunque la realidad es bien distinta, ya que generalmente el tiempo de constitución supera ese plazo.

Los gastos de constitución en el Registro, la notaría y abogados (en el caso de que se redacten unos estatutos) suelen rondar los 600-1.000 euros, en función de los honorarios de los profesionales seleccionados.

Responsabilidad

En el caso de los autónomos, éstos asumen la responsabilidad con su capital presente y futuro. Este aspecto es especialmente importante si el trabajador autónomo está casado y tiene régimen de gananciales. En este caso, el patrimonio del matrimonio también responde de las deudas que puedan derivarse de la actividad de la empresa. Por lo tanto, dependiendo de si el tipo de actividad entraña cierto riesgo, merece la pena valorar si conviene constituirse como sociedad limitada, donde la responsabilidad se limita al patrimonio y a las aportaciones sociales.

En el caso de optar por ser autónomo, hay que plantearse la posibilidad de modificar el régimen matrimonial de gananciales para evitar que, llegado el caso, se tenga que hacer frente con los ahorros a alguna contingencia de responsabilidad.

Otro detalle es que muchos organismos y subvenciones exigen estar constituido como sociedad mercantil.

Facturación

Desde el momento de alta en el IAE a Hacienda, ya hay constancia de que hay un autónomo o una sociedad que inicia una actividad. Por lo tanto, aunque se obtengan ingresos en un periodo impositivo determinado, existe la obligación de declarar periódicamente.

Conceptos desgravables

En el caso de una sociedad, la persona jurídica puede desgravarse todo lo que esté relacionado con la actividad al 100%. En el caso de los autónomos, muchas veces, sólo pueden desgravarse el 50% de los gastos y del IVA; y en algunos conceptos, incluso menos. Por ejemplo los autónomos que utilizan su casa como oficina pueden desgravarse una parte de los gastos que conlleva su actividad.

 

Los comentarios están cerrados.